lunes, 20 de agosto de 2012


La propiedad y la jurisdicción de la información: los riesgos de la nube




No hay duda de los beneficios para las organizaciones de la computación en la nube.La flexibilidad y los costos son dos de los factores que hacen que existan iniciativas este tipo en el 41% de las empresas en Latinoamérica. Se espera que esa cifra llegue a 80% en 2015. En términos de inversión, según la firma de investigación IDC, el 10% del presupuesto de TI es para servicio de la nube, aunque en algunos sectores llegue a 40%.
No obstante, esos beneficios tienen por detrás dos serios interrogantes. Al migrar la información a un servidor externo, ¿quién queda como dueño de la información y bajo que leyes se rige? Según Andrés Velázquez, presidente y fundador de MaTTica, “Una de los principales controversias sobre el Cloud Computing, y del cual se habla a nivel internacional, es a quién le pertenece la nube desde el punto de vista jurídico (…) ¿Está la información en un servidor que se encuentra dentro de los límites del país, en el caso de que se requiera una investigación?”.
Para la industrias con información confidencial, la computación en la nube posiblemente no sea la solución adecuada para sus necesidades de TI. La información hoy en día es uno de los activos importantes de las organizaciones y posiblemente no sea coherente dejarla en manos de terceros. Se pueden presentar situaciones en las cuales la información sea vista por ojos ajenos.
Por otro lado, la jurisdicción de la información también queda entredicha. Al contratar un servicio de computación en la nube, seguramente los servidores van a estar en otro país. A la hora de una querella jurídica, no hay claridad sobre cuál legislación debe aplicar sobre la información. Por ejemplo, si una organización colombiana tiene un servicio de computación en la nube en Estados Unidos, no se sabe si aplican las leyes colombianas o las estadounidenses.
Entre la debida diligencia de los profesionales de TI está la revisión de los términos y condiciones a la hora de contratar un servicio en la nube. A veces las empresas enredan al cliente con textos complejos, lo que aumenta la necesidad de entender las condiciones a la hora de contratar. Ya existen servicios para ‘desenredar’ los términos y condiciones de algunos servicios de Internet.
Aunque estos riesgos están latentes, no es razón para dejar de confiar en la nube. Los beneficios todavía son mucho mayores que los riesgos. Los costos, la posibilidad de escalar y la forma de contabilizar los servicios de la nube tienen más peso que los posibles problemas del servicio.
fuente: eltiempo.com/tecnologia